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09/03/2010

“ALASITAS” La Tradición Andina Boliviana frente a la Propiedad Intelectual

Salcedo Rada Domingo
ESTUDIO SAUCEDO ARZABE- SALCEDO RADA - BOLIVIA



Cada 24 de enero se celebra en la ciudad de La Paz – Bolivia, una feria tradicional denominada ALASITAS. La palabra ALASITAS es un término aymara que significa “COMPRAME”; se trata de una tradición que según historiadores proviene de tiempo pre-hispánicos.

La feria consiste en una fiesta dedicada a una figura central denominada “EKEKO”, un idolillo que se conoce como “el dios de la abundancia” (de procedencia indígena con algunos rasgos mestizos), la tradición señala que todo lo que compres en imitaciones de miniatura ese día a las 12:00 en el transcurso del año se hace realidad, a tal efecto se reproducen todo tipo de productos (alimentos, casas, vehículos, dinero, títulos, etc.) que todos los habitantes compran con mucha fe y hacen “bendecir” estos productos en las Iglesias 1. Esta feria se extiende por casi un mes donde los vendedores instalan puestos de venta de las miniaturas, artesanía de todo tipo, juegos y productos alimenticios para degustar.

Más allá de la connotación cultural-sociológica-religiosa, como aspecto sugestivo de conocer se presenta una controversia interesante con el tema de la propiedad intelectual que exponemos a continuación.

Como se pueden observar de las fotografías adjuntas, las miniaturas vendidas en esta feria son reproducciones de productos tanto de las marcas, etiquetas, envases; lo propio ocurre con los billetes reproducidos en gran cantidad, moneda nacional como “bolivianos”, moneda extranjera “dólares americanos y euros” 2. A primera vista y siendo completamente legalistas, parece que nos encontramos frente a delitos de propiedad intelectual y contra la fe pública en cuanto a la reproducción y falsificación de moneda 3, sin embargo analizando el contexto donde se desenvuelven debemos desechar la idea en la intencionalidad de cometer un delito “de origen”, pues lo que hace es “imitar la realidad con sueños representados por las miniaturas”. La gente sabe que no compra los productos en miniatura por las “marcas de los productos y sus características (calidad, cantidad, etc.)” sino que lo hace basados que son imitaciones superfluas y sin valor real pero con gran valor emocional y afectivo que incentiva LA FE en un futuro mejor.

Las imitaciones por otro lado, son sumamente minuciosas en los detalles, por lo que no es raro ver que los artículos parecen ser “reales” en pequeño y que por supuesto no deben faltar en nuestra vida, por ejemplo si queremos que no nos falte alimentos, tenemos de todos los productos a escala, por lo que te compras los mismos y lo llevas a tu casa para que se hagan “realidad” en un futuro. Hasta aquí existiría una justificación basada en el contexto y la tradición cultural del pueblo.

Sin embargo, no falta también lo que conocemos en nuestro país como “la viveza criolla”, pues como la feria esta basada en la “imitación”, muchos artesanos empiezan a reproducir en figuras de yeso, tela y otros conocidos personajes tanto de televisión como de cine (en especial los infantiles), esto sí debemos reconocer con la intención de lograr un lucro sin reconocer la propiedad intelectual de estos productos. Ahora, la justificación evidentemente es la situación económica de esta gente que no encuentra otro modo de subsistencia , es más los productos y diseños propios no se venden como las imitaciones de los “personajes extranjeros” como los conocidos personajes de Disney, Garfield, Poco Yo, Jack y otros.

Por eso nos referimos a que “de origen” la feria no tiene la intención de realizar daño a la propiedad intelectual con las miniaturas imitadas, no obstante ello durante el transcurso de los años, se ha consumado un verdadero daño a la propiedad intelectual pues se ha comenzado a utilizar “personajes extranjeros” (infringiendo marcas y derechos de autor) para proporcionar lucro a los artesanos nacionales. Tal como señalamos en un artículo anterior, es una tarea muy difícil el introducir el concepto de propiedad intelectual individual pues en nuestro país también se hace presente el concepto de “propiedad comunitaria” por lo que las imitaciones de los “personajes extranjeros” son asimilados como propios y por ello se tolera su reproducción tanto por la gente común como por las autoridades nacionales.

Reiteramos que la tarea de introducir el concepto de propiedad intelectual particular en Bolivia, es una tarea titánica que enfrenta el actual SENAPI (Servicio Nacional de Propiedad Intelectual) y esperemos que a través de medios educativos las ferias como “ALASITAS” retornen a su verdadero origen cultural y propio sin la intención de infringir daño a la propiedad intelectual.

1 El sincretismo religioso con muchas tradiciones andinas bolivianas forman una combinación cultural sumamente interesante desde el punto de vista sociológico.
2 Hago recuerdo a una anécdota al respecto ocurrida con un conciudadano boliviano residente en EE.UU. que justamente en esta feria compro “billetes reproducidos de dólares americanos” como parte de nuestra tradición y cuando retornó a dicho país fue detenido en MIAMI por el cargo de falsificación de dinero. Pese a las explicaciones realizadas respecto a la tradición, tuvo que ser sometido a juicio, no supimos más del asunto, si fue o no condenado, sin embargo para el presente artículo vale la anécdota.
3 El elemento fundamental de este tipo de delitos es “el dolo”, que se define en materia penal como la “intención consciente y libre de realizar una acción u omisión prevista y sancionada por ley”

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